El retrato de Dorian Gray

Título: ''El retrato de Dorian Gray'

Autor: Oscar Wilde

Puntuación: (/★★★★★) 

Sinopsis: «LA ÚNICA MANERA DE LIBRARSE DE UNA TENTACIÓN ES CEDER A ELLA».

En el corazón del Londres victoriano, el talentoso pintor Basil Hallward plasma la extraordinaria belleza del joven Dorian Gray en un lienzo magistral.

Al contemplar su propia perfección, y seducido por las palabras brillantes y cínicas de Lord Henry Wotton, Dorian formula un deseo imposible: conservar intacta su juventud mientras el tiempo y las consecuencias parecen desplazarse hacia otro lugar.

A partir de ese instante, Dorian se adentra en un fascinante y oscuro abismo de placeres, pasiones y secretos. La alta sociedad lo venera, ignorante de la verdad que se oculta tras su rostro angelical.

Sin embargo, nadie puede escapar eternamente de su propia conciencia. Lejos de las miradas curiosas, algo empieza a transformarse en silencio, como si cada elección dejara una huella que ya no puede borrarse.

El retrato de Dorian Gray es la única novela escrita por Oscar Wilde y se mantiene como una de las obras más leídas, brillantes e inquietantes de la literatura universal.

Reseña:

El retrato de Dorian Gray me gustó mucho más como idea que como experiencia de lectura.

La premisa es excelente y el simbolismo también. Lord Henry puede leerse como esa voz seductora del mundo que convierte el deseo, el egoísmo y el placer en una filosofía de vida; Basil, como la conciencia moral que Dorian primero ignora y finalmente destruye; y Dorian, como una juventud inicialmente inocente e impresionable que termina corrompiéndose cuando descubre que puede entregarse a sus impulsos sin cargar externamente con las consecuencias. El retrato, por supuesto, termina siendo la verdad que él intenta esconder.

Por aquí todo bien, peroooooooooooo...

El problema es que llegar hasta ahí se me hizo eterno. Me pareció lento, innecesariamente largo y lleno de conversaciones filosóficas que constantemente frenaban la historia. No me molesta que una novela tenga ideas profundas, pero prefiero descubrirlas a través de lo que ocurre, no sentir que los personajes están dando una conferencia cada veinte páginas.

También me resultó imposible ignorar la misoginia. Los comentarios de Lord Henry sobre las mujeres son especialmente desagradables y, aunque entiendo que forman parte de su cinismo como personaje, la novela ofrece muy poco contrapeso. Las mujeres casi nunca tienen la misma complejidad que los hombres y con frecuencia aparecen como superficiales, emocionales, decorativas o definidas principalmente por la relación que tienen con ellos.

Y ese cinismo no se limita a las mujeres. También hay un clasismo y una indiferencia hacia la vida de quienes pertenecen a las clases más pobres que me chocaron bastante. En varios momentos, el sufrimiento de ciertas personas parece importar mucho menos cuando estas están fuera del círculo privilegiado de los protagonistas. Esa frialdad probablemente dice mucho sobre el mundo que Wilde está retratando, pero sigue siendo incómoda de leer.

Entiendo por qué es un clásico y reconozco que tiene ideas, imágenes y símbolos memorables. Pero personalmente no disfruté demasiado leyéndolo. Me pareció mucho más interesante terminarlo, pensar en él y analizarlo que atravesar realmente sus páginas.

En resumen: gran concepto, buena simbología, demasiado discurso y muy poco ritmo para mi gusto.

Gracias por leer.



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